Vida y Obra de Heinrich Böll

Heinrich Böll fue uno de los escritores más importantes y reconocidos de la República Federal de Alemania. "Atado a la época y a sus contemporáneos en lo vivido, lo sufrido, lo visto y lo escuchado", como el mismo escribió, fue un cronista crítico de la historia de la postguerra alemana a mediados del siglo XX. En el año de 1972 se le concedió el Premio Nobel de Literatura por sus novelas y relatos. Sus valerosas e incorruptibles impugnaciones enriquecieron e influyeron de manera esencial la cultura política en Alemania. Por encima de las barreras ideológicas, Heinrich Böll intervino durante toda su vida a favor de escritores perseguidos, activistas de derechos civiles y presos políticos. Lo que le ganó, entre otros en un periódico de la ex RDA, el burlón sobrenombre de "padre asilante de los compañeros disidentes sin tregua".

Heinrich Böll

Heinrich Böll - Vida y Obra (1917-1985)

“Una memoria alemana”. Bajo ese título certero el periodista francés René Wintzen publicó en 1975 una extendida entrevista, casi un diálogo, que mantuvo con Heinrich Böll sobre su vida y obra. Y es tan certero porque Heinrich Böll (1917-1985), el gran autor e intelectual de la posguerra, fue testigo de los momentos más cruciales de la historia alemana del siglo XX. Ya en 1933, cuando era apenas un escolar, apuntó su profundo repudio al dictador Adolf Hitler en las hojas de un libro de texto escolar. 

Primeros Pasos literarios – los años treinta

Sus primeros pasos literarios en los años treinta reflejaban asimismo un creciente y a veces furioso rechazo a un orden social, político y también eclesiástico que representaba el desmoronamiento de la sociedad burguesa, con sus valores morales y religiosos, la “desindividualización” y la ignorancia de las necesidades individuales y de “la gente sencilla”, fenómeno que él mismo describió alguna vez como uno de los principales motivos que le llevaron a escribir, siempre rechazando y oponiendose a cualquier ideologización. 

La guerra 1939-1945

Sus trabajos literarios se ven interrumpidos bruscamente por la incorporación forzosa al servicio obligatorio de trabajo (el programa forzoso de creación de empleo nazi Reichsarbeitsdienst) y, con el comienzo de la guerra, al ejército. Si bien los campos de batalla y la acción bélica en sí no constituyen un eje temático central de sus obras, esta experiencia deshumanizante lo marca fuertemente. Así lo reflejan sus “Cartas de la Guerra”, escritas desde los distintos destinos a su familia y a su futura esposa Annemarie. 

Producción literaria en la posguerra 

En la producción literaria que retoma en los primeros años de la posguerra, enfoca a personajes que reflejan esta experiencia deshumanizante, las heridas y los destrozos sufridos. Con el transcurso de los años, su obra se acerca con sus reflexiones cada vez más a la contemporaneidad social y política de una Alemania de los años ’50, económicamente estabilizada y políticamente reinventada, pero sin memoria del pasado, con continuidades personales y sociales desde la dictadura nazi y presa de un exitismo refundacional notorio.

Premio Nobel 1972

«Atado a la época y sus contemporáneos», como él mismo escribió, obtuvo el Premio Nobel de Literatura por sus novelas y relatos en el año 1972, donde destacan «El pan de los años tempranos», «Billar a las nueve y media», «Opiniones de un payaso», «Retrato de un grupo con señora», «El honor perdido de Katharina Blum», «Mujeres ante un paisaje fluvial» y «Diario irlandés». Sus intervenciones, fundadas e incorruptibles, insistentes pero nunca hirientes, marcaron y enriquecieron la cultura política en Alemania. 

Escritor, intelectual político y presidente del PEN Internacional

Más allá de las ideologías, Heinrich Böll, quien durante varios años se desempeñó también como presidente del PEN Internacional, intervino durante toda su vida a favor de escritores perseguidos, activistas de derechos civiles y presos políticos en cualquier parte del mundo, en cualquier dictadura o sistema represivo. Lo que le valió, entre otros, el sarcástico título de «padre asilante de los compañeros disidentes sin tregua» en un periódico de la desaparecida República Democrática de Alemania (RDA). A principios de la década de los ´80, este compromiso suyo le llevó a un acercamiento con el Partido Verde, en aquel momento a punto de entrar por primera vez al Parlamento Alemán (Bundestag) en las elecciones de 1983.

Credibilidad y coherencia moral

La credibilidad y coherencia que marcan a Heinrich Böll como persona, escritor y publicista durante toda su vida literaria, quizás esté fundada en la postura moral reflejada en su obra y en sus discursos públicos, que no reflexionan sobre la realidad desde la cumbre del poder político, económico, o, para el caso, literario, sino desde una perspectiva de vida cotidiana y, sobre todo, del individuo que lucha por su dignidad. “No quiero tener una imagen ni ser una imagen. Alemania no precisa preceptores ... lo que precisa son ciudadanos críticos, atentos, que no tienen que ser siempre y necesariamente autores. Qué son los autores: también ciudadanos, posiblemente más articulados, pero nada más.”, escribiría en una carta abierta a la escritora Hilde Domin. Esta especial atención, este respeto por la dignidad y el individuo, este concepto de ciudadanía crítica, libre y activa, son tambien un legado para la fundación que lleva su nombre y representan un marco valórico que orienta su trabajo en Alemania y en el mundo.